وَمَا مَنَعَ ٱلنَّاسَ أَن يُؤۡمِنُوٓاْ إِذۡ جَآءَهُمُ ٱلۡهُدَىٰ وَيَسۡتَغۡفِرُواْ رَبَّهُمۡ إِلَّآ أَن تَأۡتِيَهُمۡ سُنَّةُ ٱلۡأَوَّلِينَ أَوۡ يَأۡتِيَهُمُ ٱلۡعَذَابُ قُبُلٗا ٥٥
Wamā mana'an-nāsa an yu'minū idh jā'ahumul-hudā wayastaghfirū rabbahum illā an ta'tiyahum sunnatul-awwalīna aw ya'tiyahumul-'adhābu qubulā
55. Nada impide a la gente creer o pedir a su Señor el perdón por sus pecados cuando les llega la guía, excepto [su reclamo desafiante de] que el castigo de los pueblos [perversos] de la antigüedad les sobrevenga [también] a ellos, o que les sobrevenga el castigo ante sus ojos.
Tafsir
55. Nada impedía a los incrédulos obstinados que creyeran en lo que Mujámmad r les trajo de parte de su Señor. La falta de explicación no les impidió buscar el perdón de Al-lah por sus pecados, ya que se les concedió muchos ejemplos en el Corán y se les otorgaron pruebas claras. Lo único que les impidió aceptar el mensaje y creer fue su solicitud obstinada de que les cayera el castigo de los pueblos de la antigüedad, y que vieran el castigo que se les prometió.