فَنَادَتۡهُ ٱلۡمَلَٰٓئِكَةُ وَهُوَ قَآئِمٞ يُصَلِّي فِي ٱلۡمِحۡرَابِ أَنَّ ٱللَّهَ يُبَشِّرُكَ بِيَحۡيَىٰ مُصَدِّقَۢا بِكَلِمَةٖ مِّنَ ٱللَّهِ وَسَيِّدٗا وَحَصُورٗا وَنَبِيّٗا مِّنَ ٱلصَّٰلِحِينَ ٣٩
Fanādathul-malā'ikatu wahuwa qā'imun yusallī fil-mihrābi annallāha yubasshiruka biyahyā musaddiqā bikalimatim minallāhi wasayyidan wahasūran wanabiyyam minas-sālihīn
39. Entonces los ángeles lo llamaron cuando oraba en el templo diciendo: “Dios te anuncia el nacimiento de Juan, quien corroborará la Palabra de Dios, será noble, casto y un Profeta virtuoso”.
Tafsir
39. Los ángeles lo llamaron cuando estaba orando en su lugar de adoración y le dijeron: “Al-lah te anuncia la llegada de un hijo que vendrá al mundo y se llamará Yahia (Juan Bautista). Una de sus características es que avalará la palabra proveniente de Al-lah, que será Jesús, hijo de María. Jesús u fue creado de una manera particular, ya que fue creado por una orden de Al-lah. Este niño superará a su pueblo en saber y en piedad y pondrá freno a sus deseos (entre ellos el deseo carnal) para consagrarse a la adoración de Al-lah. Se convertirá además en profeta y será parte de las personas de bien.