Sura Al-Imran, aleya 175

3:175

إِنَّمَا ذَٰلِكُمُ ٱلشَّيۡطَٰنُ يُخَوِّفُ أَوۡلِيَآءَهُۥ فَلَا تَخَافُوهُمۡ وَخَافُونِ إِن كُنتُم مُّؤۡمِنِينَ ١٧٥

Innamā dhālikumush-shaytānu yukhawwifu awliyā'ahū falā takhāfūhum wakhāfūni in kuntum mu'minīn

175. Así [es la estrategia del] demonio, que intenta atemorizar a quienes lo siguen. Pero no les teman a ellos, sino que témanme a Mí, si son verdaderos creyentes1.

Notas

1 El temor reverencial es un acto de adoración y, por consiguiente, debe ser dedicado y entregado solamente a Dios. El temor puede dividirse en dos clases: 1. El temor reverencial que se experimenta por otro que no sea Dios, ya sea un ídolo o un Tagut, temiendo que éste cause algún perjuicio. Esto es lo que muestran los que adoran tumbas u otros ídolos, les temen y atemorizan a los monoteístas que los invitan a la adoración sincera de Dios único. Una expresión de esto es cuando una persona abandona aquello que le es obligatorio por temor a alguien, lo que muestra la imperfección de su monoteísmo (Tawhid). Dice un hadiz: “Dios ha de decirle al siervo en el Día de la Resurrección: ‘¿Qué te impidió, al ver un acto reprobable, intentar corregirlo?’ Contestará: ‘¡Oh Señor! Temí la reprobación de la gente’. Dirá: ‘Yo tenía más derecho a ser temido’”. Registrado por Ahmad. 2. El temor natural o normal que se experimenta ante el enemigo o un animal salvaje; esta clase de temor no es reprochable. Dijo Dios: “Presuroso, Moisés se alejó de la ciudad con temor y cautela”. (Corán 28:21)

Tafsir

175. Es el demonio quien les hace temer de sus seguidores. No cedan frente a ellos, ya que no poseen ni fuerza ni poder, y teman a Al-lah únicamente obedeciéndolo constantemente, si verdaderamente creen en Él.