إِن يَمۡسَسۡكُمۡ قَرۡحٞ فَقَدۡ مَسَّ ٱلۡقَوۡمَ قَرۡحٞ مِّثۡلُهُۥۚ وَتِلۡكَ ٱلۡأَيَّامُ نُدَاوِلُهَا بَيۡنَ ٱلنَّاسِ وَلِيَعۡلَمَ ٱللَّهُ ٱلَّذِينَ ءَامَنُواْ وَيَتَّخِذَ مِنكُمۡ شُهَدَآءَۗ وَٱللَّهُ لَا يُحِبُّ ٱلظَّٰلِمِينَ ١٤٠
In yamsaskum qarhun faqad massal-qawma qarhum mithluhū watilkal-ayyāmu nudāwiluhā baynan-nāsi waliya'lamallāhul-ladhīna āmanū wayattakhidha minkum shuhadā'a wallāhu lā yuhibbuz-zālimīn
140. Si sufren heridas, sepan que ellos también han sufrido heridas. Se alterna el triunfo y la derrota entre las personas para que Dios evidencie quienes son los creyentes, y honre a algunos de ellos con la muerte dando testimonio [de su fe]. Dios no ama a los opresores.
Tafsir
140. Creyentes, si han tenido muertos y heridos durante la batalla de Uhud, los incrédulos han sufrido también las mismas pérdidas. Al-lah decide la suerte de todos, incrédulos y creyentes. Él les asigna vidas más o menos largas, y hace alternar las victorias y las derrotas por razones que atañen a Su sabiduría. Él quiere principalmente hacer que los verdaderos creyentes se distingan de los hipócritas, y dar a quien Él quiera el honor de morir dando testimonio de su fe.