إِنَّ ٱلَّذِينَ كَفَرُواْ لَن تُغۡنِيَ عَنۡهُمۡ أَمۡوَٰلُهُمۡ وَلَآ أَوۡلَٰدُهُم مِّنَ ٱللَّهِ شَيۡـٔٗاۖ وَأُوْلَٰٓئِكَ أَصۡحَٰبُ ٱلنَّارِۖ هُمۡ فِيهَا خَٰلِدُونَ ١١٦
Innal-ladhīna kafarū lan tughniya 'anhum amwāluhum walā awlāduhum minallāhi shay'an wa ulā'ika ashābun-nāri hum fīhā khālidūn
116. En cambio, a los que rechacen la verdad, ni sus riquezas ni sus hijos les servirán de nada ante Dios. Serán condenados al Infierno, donde morarán eternamente.
Tafsir
116. A aquellos que no creen en Al-lah y en Sus mensajeros, ni sus riquezas ni sus hijos podrán alejarlos de lo que Al-lah tiene reservado para ellos. No podrán alejarse del castigo ni recibir Su misericordia. Al contrario, no harán más que agravar su castigo y su pesar. Condenados al Fuego, allí habitarán eternamente.