وَإِذۡ قُلۡنَا لِلۡمَلَٰٓئِكَةِ ٱسۡجُدُواْ لِأٓدَمَ فَسَجَدُوٓاْ إِلَّآ إِبۡلِيسَ أَبَىٰ وَٱسۡتَكۡبَرَ وَكَانَ مِنَ ٱلۡكَٰفِرِينَ ٣٤
Wa idh qulnā lil-malā'ikatisjudū li'ādama fasajadū illā iblīsa abā wastakbara wakāna minal-kāfirīn
34. Pero cuando dije a los ángeles: “¡Prostérnense ante Adán!”1 Todos se prosternaron excepto Iblís2, que se negó y fue soberbio, y se convirtió en uno de los incrédulos.
Notas
1 La prosternación era para mostrar obediencia a la orden de Dios, y no para adorar a Adán.
2 Nombre del demonio, que era originalmente un yinn (o genio) y no un ángel como algunos creen erróneamente. Tal como se menciona en 18:50.
Tafsir
34. Al‑lah explica que Él ordenó a los ángeles prosternarse ante Adán, como muestra de estima y de respeto. Todos se apresuraron a hacerlo como Él ordenaba, excepto Iblís, que era uno de los genios (yinn), que se abstuvo de prosternarse mostrando su arrogancia ante Adán y desobedeciendo así la orden de Al‑lah. Desde ese momento y por ese acto se volvió un incrédulo, un desobediente a Al‑lah.