Sura Al-A'raf, aleya 33

7:33

قُلۡ إِنَّمَا حَرَّمَ رَبِّيَ ٱلۡفَوَٰحِشَ مَا ظَهَرَ مِنۡهَا وَمَا بَطَنَ وَٱلۡإِثۡمَ وَٱلۡبَغۡيَ بِغَيۡرِ ٱلۡحَقِّ وَأَن تُشۡرِكُواْ بِٱللَّهِ مَا لَمۡ يُنَزِّلۡ بِهِۦ سُلۡطَٰنٗا وَأَن تَقُولُواْ عَلَى ٱللَّهِ مَا لَا تَعۡلَمُونَ ٣٣

Qul innamā harrama rabbiyal-fawāhisha mā zahara minhā wamā batana wal-ithma wal-baghya bighayril-haqqi wa an tushrikū billāhi mā lam yunazzil bihī sultānan wa an taqūlū 'alallāhi mā lā ta'lamūn

33. Diles: “Lo que realmente ha prohibido mi Señor son las obscenidades, tanto en público como en privado, la maldad, la opresión sin causa, que Le asocien en la adoración y que afirmen acerca de Él lo que ignoran”.

Tafsir

33. Di, Mensajero, para informar a los idólatras que han prohibido lo que Al-lah ha permitido: “Por cierto, Al-lah solo ha prohibido los actos indecentes y lascivos cometidos abiertamente o en secreto, todas las formas de desobediencia y las transgresiones injustas que atenten contra las personas, sus riquezas o su honor. Al-lah ha prohibido que adoren a otros junto a Él, porque no hay prueba que lo justifique. Y ha prohibido que afirmen cosas sobre Él sin conocimiento, con respecto a Sus nombres, atributos, acciones y ley revelada.