كَدَأۡبِ ءَالِ فِرۡعَوۡنَ وَٱلَّذِينَ مِن قَبۡلِهِمۡۚ كَذَّبُواْ بِـَٔايَٰتِ رَبِّهِمۡ فَأَهۡلَكۡنَٰهُم بِذُنُوبِهِمۡ وَأَغۡرَقۡنَآ ءَالَ فِرۡعَوۡنَۚ وَكُلّٞ كَانُواْ ظَٰلِمِينَ ٥٤
Kada'bi āli fir'awna walladhīna min qablihim kaddhabū bi'āyāti rabbihim fa ahlaknāhum bidhunūbihim wa aghraqnā āla fir'awna wakullun kānū zālimīn
54. Por lo mismo castigué a la gente del Faraón y a quienes los precedieron, pues desmintieron los signos de su Señor y entonces los aniquilé por sus pecados: por eso ahogué a la gente del Faraón. Sepan que todos [estos pueblos] eran opresores.
Tafsir
54. El caso de estos incrédulos es como el de otros que no creyeron en Al-lah, como la gente del Faraón y las comunidades que rechazaron a Al-lah en la antigüedad. Desmintieron las aleyas de su Señor, así que Al-lah los destruyó por los pecados que cometieron. Al-lah destruyó a la gente del Faraón ahogándolos en el mar. La gente del Faraón era desobediente debido a su incredulidad en Al-lah y su idolatría. Por lo tanto, merecían el castigo que Al-lah les impuso.