وَإِذۡ زَيَّنَ لَهُمُ ٱلشَّيۡطَٰنُ أَعۡمَٰلَهُمۡ وَقَالَ لَا غَالِبَ لَكُمُ ٱلۡيَوۡمَ مِنَ ٱلنَّاسِ وَإِنِّي جَارٞ لَّكُمۡۖ فَلَمَّا تَرَآءَتِ ٱلۡفِئَتَانِ نَكَصَ عَلَىٰ عَقِبَيۡهِ وَقَالَ إِنِّي بَرِيٓءٞ مِّنكُمۡ إِنِّيٓ أَرَىٰ مَا لَا تَرَوۡنَ إِنِّيٓ أَخَافُ ٱللَّهَۚ وَٱللَّهُ شَدِيدُ ٱلۡعِقَابِ ٤٨
Wa idh zayyana lahumush-shaytānu a'mālahum waqāla lā ghāliba lakumul-yawma minan-nāsi wa innī jārul lakum falammā tarā'atil-fi'atāni nakasa 'alā 'aqibayhi waqāla innī barī'um minkum innī arā mā lā tarawna innī akhāfullāha wallāhu shadīdul-'iqāb
48. El demonio les hizo ver que lo que hacían era lo correcto, y les dijo: “Hoy nadie los podrá vencer, yo estoy junto a ustedes”. Pero cuando los dos bandos se divisaron, [el demonio] huyó diciendo: “Yo no soy responsable de lo que hacen, pues veo lo que ustedes no pueden ver, yo tengo temor de Dios, y Dios es severo en el castigo”.
Tafsir
48. Creyentes, recuerden el favor de Al-lah cuando el demonio hizo que las acciones de los idólatras les parecieran buenas y los animó a enfrentarse a los musulmanes en batalla diciéndoles: “Nadie puede derrotarlos hoy porque yo soy su partidario y los protegeré de su enemigo”. Cuando las dos partes (los creyentes que tenían a los ángeles de su lado y los idólatras que tenían al demonio, que
los iba a abandonar) se enfrentaron, el demonio dio la vuelta y huyó, diciéndoles a los idólatras: No tengo relación con ustedes. Puedo ver a los ángeles que han venido a apoyar a los creyentes y temo que Al-lah me destruya. El castigo de Al-lah es severo y nadie puede soportarlo.