قُلۡ أَغَيۡرَ ٱللَّهِ أَبۡغِي رَبّٗا وَهُوَ رَبُّ كُلِّ شَيۡءٖۚ وَلَا تَكۡسِبُ كُلُّ نَفۡسٍ إِلَّا عَلَيۡهَاۚ وَلَا تَزِرُ وَازِرَةٞ وِزۡرَ أُخۡرَىٰۚ ثُمَّ إِلَىٰ رَبِّكُم مَّرۡجِعُكُمۡ فَيُنَبِّئُكُم بِمَا كُنتُمۡ فِيهِ تَخۡتَلِفُونَ ١٦٤
Qul aghayrallāhi abghī rabban wahuwa rabbu kulli shay'in walā taksibu kullu nafsin illā 'alayhā walā taziru wāziratun wizra ukhrā thumma ilā rabbikum marji'ukum fayunabbi'ukum bimā kuntum fīhi takhtalifūn
164. Diles: “¿Acaso debería adorar a otro que no fuera Dios, cuando es Él el Creador de todo? Quien cometa un pecado lo hace en detrimento propio, y nadie cargará con los pecados ajenos. Finalmente volverán a su Señor, Quien les informará acerca de lo que solían discrepar.
Tafsir
164. Mensajero, diles a estos idólatras: “¿He de buscar a alguien que no sea Al-lah como Señor, cuando Él es el Señor de todo? El Señor de aquellas cosas a las que adoran además de Él. Ninguna persona inocente llevará el pecado de otro. Finalmente, todos regresarán a su Señor en el Día del Juicio, y Él les informará acerca de los asuntos religiosos en los que solían diferir cuando estaban en el mundo.