وَجَعَلُواْ لِلَّهِ شُرَكَآءَ ٱلۡجِنَّ وَخَلَقَهُمۡۖ وَخَرَقُواْ لَهُۥ بَنِينَ وَبَنَٰتِۭ بِغَيۡرِ عِلۡمٖۚ سُبۡحَٰنَهُۥ وَتَعَٰلَىٰ عَمَّا يَصِفُونَ ١٠٠
Waja'alū lillāhi shurakā'al-jinna wakhalaqahum wakharaqū lahū banīna wabanāti bighayri 'ilmin subhānahū wata'ālā 'ammā yasifūn
100. [Pero los idólatras] asocian a los yinn1 con Dios [en la divinidad], siendo que Él es Quien ha creado [a los yinn]. Y Le atribuyen [a Dios], en su ignorancia, hijos e hijas. ¡Glorificado y Exaltado sea! Dios está por encima de ser como Lo describen.
Notas
1 Ver capítulo 72.
Tafsir
100. Sin embargo, los idólatras adoraron a los genios junto con Al-lah, creyendo que los genios pueden causar beneficios o daños de manera independiente, siendo que Al-lah los había creado, por lo que Él es superior en recibir adoración. En su ignorancia atribuyeron hijos e hijas a Al-lah, así como hicieron los judíos con respecto a “Uzair” y los cristianos con respecto a Jesús. Al-lah es autónomo y está por encima de todo lo falso que dicen de Él.