Sura Al-Ahzab, aleya 26

33:26

وَأَنزَلَ ٱلَّذِينَ ظَٰهَرُوهُم مِّنۡ أَهۡلِ ٱلۡكِتَٰبِ مِن صَيَاصِيهِمۡ وَقَذَفَ فِي قُلُوبِهِمُ ٱلرُّعۡبَ فَرِيقٗا تَقۡتُلُونَ وَتَأۡسِرُونَ فَرِيقٗا ٢٦

Wa anzalal-ladhīna zāharūhum min ahlil-kitābi min sayāsīhim waqadhafa fī qulūbihimur-ru'ba farīqan taqtulūna wata'sirūna farīqā

26. Luego hizo salir de sus fortalezas a la gente del Libro1 que había ayudado [a los idólatras], e infundió el terror en sus corazones. Por Su orden unos fueron ejecutados y otros hechos prisioneros2.

Notas

1 Los judíos de Banu Quraidhah, que traicionaron su pacto de no agresión ni colaboración con los enemigos, y ayudaron a los aliados contra los musulmanes.

2 Los judíos de Banu Quraidhah habían firmado un pacto con los musulmanes de defenderse mutuamente en caso de agresión extranjera, y no solamente no lo cumplieron, sino que confabularon con los idólatras para exterminar a los musulmanes, ya que habían acordado con los idólatras atacar Medina cuando estuviera desprotegida y matar a quienes quedaran en ella, que eran unos pocos guardias y miles de mujeres, niños y ancianos, lo que hubiera significado un genocidio. Por lo que fueron juzgados y condenados por planear y confabularse para cometer un genocidio. Cuando los judíos de Banu Quraidhah se rindieron, rechazaron arrogantemente que el Profeta Mujámmad r los juzgara, y pidieron que Sa’ad Ibn Mu’ad, quien había sido un aliado de ellos antes de convertirse al Islam, juzgara sobre su caso de acuerdo con las leyes de la Torá, pensando que este juzgaría a su favor, pero Sa’ad los condenó.

Tafsir

26. Al-lah hizo salir a la gente del Libro, que había ayudado a los incrédulos, de las fortalezas en las que se protegían de su enemigo, e infundió el terror en sus corazones. Un grupo de ellos fueron ejecutados y otros fueron hechos prisioneros.