وَإِن يَمۡسَسۡكَ ٱللَّهُ بِضُرّٖ فَلَا كَاشِفَ لَهُۥٓ إِلَّا هُوَۖ وَإِن يُرِدۡكَ بِخَيۡرٖ فَلَا رَآدَّ لِفَضۡلِهِۦۚ يُصِيبُ بِهِۦ مَن يَشَآءُ مِنۡ عِبَادِهِۦۚ وَهُوَ ٱلۡغَفُورُ ٱلرَّحِيمُ ١٠٧
Wa in yamsaskallāhu bidurrin falā kāshifa lahū illā huwa wa in yuridka bikhayrin falā rādda lifadlihī yusību bihī man yashā'u min 'ibādihī wahuwal-ghafūrur-rahīm
107. Si Dios te azota con una desgracia, nadie excepto Él podrá librarte de ella. Y si te concede un bien, nadie podrá impedir que te alcance. Dios concede Su gracia a quien quiere de Sus siervos. Él es el Absolvedor, el Misericordioso.
Tafsir
107. Mensajero, si Al-lah te aflige con un desastre y deseas librarte de él, debes saber que nadie puede librarte excepto Él, que Él sea glorificado. Si Él desea el bienestar para ti, entonces no hay nadie que pueda impedir Su gracia. Él extiende Su gracia sobre quien Él desea de Sus siervos. Nadie puede hacerle exigencias a Al-lah. Él es Perdonador y Misericordioso con aquellos de Sus siervos que se arrepienten ante Él.