يَٰبُنَيَّ إِنَّهَآ إِن تَكُ مِثۡقَالَ حَبَّةٖ مِّنۡ خَرۡدَلٖ فَتَكُن فِي صَخۡرَةٍ أَوۡ فِي ٱلسَّمَٰوَٰتِ أَوۡ فِي ٱلۡأَرۡضِ يَأۡتِ بِهَا ٱللَّهُۚ إِنَّ ٱللَّهَ لَطِيفٌ خَبِيرٞ ١٦
Yābunayya innahā in taku mithqāla habbatim min khardalin fatakun fī sakhratin aw fis-samāwāti aw fil-ardi ya'ti bihallāhu innallāha latīfun khabīr
16. “¡Oh, hijito! Sabe que aunque una mala acción fuera del peso de un grano de mostaza, y estuviera escondida bajo una roca o en [algún otro lugar de] los cielos o de la Tierra, Dios la sacará a la luz [y les preguntará por ella]. Dios es Sutil, y está bien informado de lo que hacen.
Tafsir
16. ¡Hijo mío! Ciertamente, maldad y bondad, por pequeñas que sean, aunque sean iguales al peso de un grano de mostaza y estén bajo una roca escondidas, o en cualquier lugar en los cielos o en la Tierra, Al-lah las traerá el Día del Juicio y retribuirá al siervo por ellas. Al-lah es Sutil, Cuyo conocimiento abarca todos los asuntos secretos y ocultos. Él es amable con Sus siervos.