قَالُواْ يَٰشُعَيۡبُ مَا نَفۡقَهُ كَثِيرٗا مِّمَّا تَقُولُ وَإِنَّا لَنَرَىٰكَ فِينَا ضَعِيفٗاۖ وَلَوۡلَا رَهۡطُكَ لَرَجَمۡنَٰكَۖ وَمَآ أَنتَ عَلَيۡنَا بِعَزِيزٖ ٩١
Qālū yāshu'aybu mā nafqahu kathīram mimmā taqūlu wa innā lanarāka fīnā da'īfan walawlā rahtuka larajamnāka wamā anta 'alaynā bi'azīz
91. Dijeron: “¡Oh, Jetró! No entendemos mucho de lo que estás diciendo, y te consideramos entre nosotros una persona débil. Si no fuera por el clan al que perteneces te lapidaríamos; tú no tienes poder contra nosotros”.
Tafsir
91. El pueblo de Jetró le dijo: “¡Jetró! No entendemos mucho acerca de lo que has traído. Consideramos que eres débil entre nosotros y no eres uno de los líderes principales. Si no fuera porque tu familia sigue nuestras creencias religiosas, te habríamos lapidado. Para nosotros, no eres una persona de honor, por lo que no temeríamos matarte. La única razón por la que no te matamos es por respeto a tu familia”.