ذَٰلِكُم بِأَنَّهُۥٓ إِذَا دُعِيَ ٱللَّهُ وَحۡدَهُۥ كَفَرۡتُمۡ وَإِن يُشۡرَكۡ بِهِۦ تُؤۡمِنُواْۚ فَٱلۡحُكۡمُ لِلَّهِ ٱلۡعَلِيِّ ٱلۡكَبِيرِ ١٢
Dhālikum bi annahū idhā du'iyallāhu wahdahū kafartum wa in yushrak bihī tu'minū fal-hukmu lillāhil-'aliyyil-kabīr
12. [Se les dirá:] “Este tormento es porque, cuando se los invitó a adorar a un Dios Único, no creyeron; pero cuando se los invitaba a dedicarle actos de adoración a otros [ídolos] junto a Dios, entonces sí creyeron. El juicio corresponde a Dios, el Sublime, el Supremo.
Tafsir
12. Ese castigo al que se les somete se debe a que, cuando se los invitó a adorar a Al-lah sin ningún asociado, no creyeron en Él, sino que Le atribuyeron copartícipes. Pero cuando los invitaron a adorar a sus ídolos, entonces sí creyeron. De modo que el juicio Le corresponde solo a Al-lah, sublime en Su esencia, decreto y dominación, el Supremo.