Sura Az-Zumar, aleya 29

39:29

ضَرَبَ ٱللَّهُ مَثَلٗا رَّجُلٗا فِيهِ شُرَكَآءُ مُتَشَٰكِسُونَ وَرَجُلٗا سَلَمٗا لِّرَجُلٍ هَلۡ يَسۡتَوِيَانِ مَثَلًاۚ ٱلۡحَمۡدُ لِلَّهِۚ بَلۡ أَكۡثَرُهُمۡ لَا يَعۡلَمُونَ ٢٩

Daraballāhu mathalar rajulan fīhi shurakā'u mutashākisūna warajulan salamal lirajulin hal yastawiyāni mathalanil-hamdu lillāhi bal aktharuhum lā ya'lamūn

29. Dios da un ejemplo sobre [la idolatría:] ¿Acaso son iguales un hombre que tiene muchos amos asociados que discrepan entre sí, y un hombre al servicio de un solo amo? ¡Alabado sea Dios! [No se equiparan] Pero la mayoría de los seres humanos lo ignoran.

Tafsir

29. Al-lah pone el ejemplo, para el idólatra y el monoteísta, de un hombre esclavo cuyos dueños son socios en disputa: si agrada a uno, irrita al otro, y de esta manera se encuentra confundido y perturbado. Por otro lado, está el ejemplo de un hombre que se dedica a un solo amo y cuyas intenciones conoce, por lo que está cómodo y tranquilo. Estos dos hombres no son iguales. Alabado sea Al-lah, pero la mayoría de ellos no sabe y, por lo tanto, atribuyen socios a Al-lah.