وَجَعَلُواْ لَهُۥ مِنۡ عِبَادِهِۦ جُزۡءًاۚ إِنَّ ٱلۡإِنسَٰنَ لَكَفُورٞ مُّبِينٌ ١٥
Waja'alū lahū min 'ibādihī juz'an innal-insāna lakafūrum mubīn
15. Pero [los idólatras] atribuyen una parte [de la divinidad] a algunos de Sus siervos. El ser humano es claramente un ingrato.
Tafsir
15. Los idólatras afirman que algunas de las criaturas son descendientes del Creador (glorificado sea), cuando dicen: “Los ángeles son hijas de Al-lah”. De hecho, el ser humano que hace este tipo de declaraciones es un ingrato que se ha desviado.