ثُمَّ أَنزَلَ ٱللَّهُ سَكِينَتَهُۥ عَلَىٰ رَسُولِهِۦ وَعَلَى ٱلۡمُؤۡمِنِينَ وَأَنزَلَ جُنُودٗا لَّمۡ تَرَوۡهَا وَعَذَّبَ ٱلَّذِينَ كَفَرُواْۚ وَذَٰلِكَ جَزَآءُ ٱلۡكَٰفِرِينَ ٢٦
Thumma anzalallāhu sakīnatahū 'alā rasūlihī wa'alal-mu'minīna wa anzala junūdal lam tarawhā wa'addhabal-ladhīna kafarū wadhālika jazā'ul-kāfirīn
26. Pero Dios hizo descender el sosiego sobre Su Mensajero y sobre los creyentes, e hizo descender tropas [de ángeles] que ustedes no pudieron ver y castigó a los que se negaban a creer [con una derrota]. Así es como Dios castiga a los que se niegan a creer.
Tafsir
26. Luego, después de que huyeron de su enemigo, Al-lah hizo descender el sosiego sobre Su Mensajero y los creyentes, para que tuvieran paciencia en la lucha, y envió ángeles que ellos no podían ver, y castigó a los incrédulos con la derrota. Estos incrédulos fueron retribuidos de esta manera debido a que rechazaron al Mensajero.