Sura At-Tahrim, aleya 9

66:9

يَٰٓأَيُّهَا ٱلنَّبِيُّ جَٰهِدِ ٱلۡكُفَّارَ وَٱلۡمُنَٰفِقِينَ وَٱغۡلُظۡ عَلَيۡهِمۡۚ وَمَأۡوَىٰهُمۡ جَهَنَّمُۖ وَبِئۡسَ ٱلۡمَصِيرُ ٩

Yā'ayyuhan-nabiyyu jāhidil-kuffāra wal-munāfiqīna waghluz 'alayhim wama'wāhum jahannamu wabi'sal-masīr

9. ¡Profeta! Haz frente1 a los que rechazaron el Mensaje y a los hipócritas, y sé riguroso con ellos. [Si no se arrepienten ante Dios] tendrán el Infierno por morada. ¡Qué pésimo destino!

Notas

1 Literalmente yaahid جاهد, esta palabra implica una amplia gama de significados, que van desde esforzarse intelectual y físicamente por una causa, a combatir por medio de las armas. Mi elección en este caso de la traducción “haz frente”, se basa en que el contexto habla de dos clases de personas: los hipócritas y los no musulmanes que convivían con los musulmanes en Medina, y son dos clases de personas que el Profeta Mujámmad r jamás combatió por las armas, sino que los enfrentó con argumentos y razonamientos. Existe una palabra específica en el Corán para el combate armado, y esta es qaatil (قاتل), que puede encontrarse en: “Y combatan por la causa de Dios a quienes los agredan, pero no se excedan, porque Dios no ama a los agresores” (2:190), lo que circunscribe el combate a la defensa ante fuerzas agresoras. Esto evidencia que la idea tan promocionada de que el Islam se expandió por la espada o que los musulmanes tenemos por mandato religioso combatir a través de las armas a todos los que no sean musulmanes hasta convertirlos, no es más que un mito.

Tafsir

9. ¡Mensajero! Lucha contra los incrédulos que te combaten con la espada, y contra los hipócritas con tus palabras. Sé riguroso con ellos para que te respeten. La morada en la que terminarán el Día del Juicio será el infierno, y esa es una morada terrible.