لَّا يَنۡهَىٰكُمُ ٱللَّهُ عَنِ ٱلَّذِينَ لَمۡ يُقَٰتِلُوكُمۡ فِي ٱلدِّينِ وَلَمۡ يُخۡرِجُوكُم مِّن دِيَٰرِكُمۡ أَن تَبَرُّوهُمۡ وَتُقۡسِطُوٓاْ إِلَيۡهِمۡۚ إِنَّ ٱللَّهَ يُحِبُّ ٱلۡمُقۡسِطِينَ ٨
Llā yanhākumullāhu 'anil-ladhīna lam yuqātilūkum fid-dīni walam yukhrijūkum min diyārikum an tabarrūhum watuqsitū ilayhim innallāha yuhibbul-muqsitīn
8. Dios no les prohíbe hacer el bien y tratar con justicia a quienes no los han combatido por causa de la religión ni los han expulsado de sus hogares, porque Dios ama a los que actúan con justicia.
Tafsir
8. Al-lah no les prohíbe tratar bien y con justicia a aquellos que no los han combatido a causa de su Islam, y que no los han expulsado de sus hogares, reconociendo los derechos que tengan frente a ustedes. Ejemplo de ello es cómo Asma bint Abu Bakr Al-Siddiq se comportó con su madre no musulmana cuando fue a visitarla, después de haber pedido el permiso del Profeta r para hacerlo, y él le ordenó que honrara los lazos familiares. Al‑lah ama a los que actúan con justicia consigo mismos, con sus familias y con aquellos de lo cuales son responsables.