وَلَقَدۡ زَيَّنَّا ٱلسَّمَآءَ ٱلدُّنۡيَا بِمَصَٰبِيحَ وَجَعَلۡنَٰهَا رُجُومٗا لِّلشَّيَٰطِينِۖ وَأَعۡتَدۡنَا لَهُمۡ عَذَابَ ٱلسَّعِيرِ ٥
Walaqad zayyannas-samā'ad-dunyā bimasābīha waja'alnāhā rujūmal lish-shayātīni wa a'tadnā lahum 'adhābas-sa'īr
5. Embellecí el cielo de este mundo con astros luminosos, dispuestos para castigar a los demonios1, y tengo preparado para ellos un fuego abrasador.
Notas
1 Que pretendan escuchar las órdenes que revelo a los ángeles. Ver Corán 41:12.
Tafsir
5. Al-lah adornó el cielo más cercano a la Tierra con astros luminosos, dispuestos a atacar y ahuyentar a los demonios que intentan escuchar a escondidas. Además, ha preparado para ellos un fuego ardiente en el Más Allá.