Sura Al-Isra, aleya 85

17:85

وَيَسۡـَٔلُونَكَ عَنِ ٱلرُّوحِۖ قُلِ ٱلرُّوحُ مِنۡ أَمۡرِ رَبِّي وَمَآ أُوتِيتُم مِّنَ ٱلۡعِلۡمِ إِلَّا قَلِيلٗا ٨٥

Wayas'alūnaka 'anir-rūhi qulir-rūhu min amri rabbī wamā ūtītum minal-'ilmi illā qalīlā

85. Te preguntan acerca del espíritu. Diles: “La naturaleza del espíritu es un asunto del que solo Dios tiene conocimiento1. No se les ha permitido acceder sino a una pequeña parte del inmenso conocimiento de Dios2”.

Notas

1 El término ruh رُوح (espíritu) mencionado en este versículo es descrito en el texto árabe como procedente de una orden (amr) de Dios. Esto no implica que el espíritu sea parte de la esencia divina, sino que su creación ocurre por el mandato directo de Dios. En la teología islámica, el espíritu es una creación de Dios, honrada por Su atribución, pero no divina en sí misma. Esta aclaración es fundamental, ya que en ciertas corrientes místicas y gnósticas se sostiene la idea de que el alma o el espíritu serían una “chispa divina” o una parte del Creador. El islam rechaza esta concepción: La esencia de Dios no se fragmenta ni habita en Sus criaturas. Dios es absolutamente distinto y trascendente respecto de Su creación, y el espíritu humano, aunque noble, sigue siendo un ser creado dependiente de Dios.

2 Todo conocimiento descubierto será siempre pequeño comparado con la dimensión de los secretos y misterios del universo, todos abarcados por el conocimiento del Creador, el Eterno. Porque Su conocimiento es infinito, mientras que la comprensión humana es limitada.

Tafsir

85. Mensajero, los incrédulos de la gente del Libro te preguntan acerca de la realidad del espíritu. Diles: “El espíritu es una creación de mi Señor, y el conocimiento que ustedes y toda la creación han recibido es ínfimo en comparación con el conocimiento de Al-lah”.