إِنۡ أَحۡسَنتُمۡ أَحۡسَنتُمۡ لِأَنفُسِكُمۡۖ وَإِنۡ أَسَأۡتُمۡ فَلَهَاۚ فَإِذَا جَآءَ وَعۡدُ ٱلۡأٓخِرَةِ لِيَسُـُٔواْ وُجُوهَكُمۡ وَلِيَدۡخُلُواْ ٱلۡمَسۡجِدَ كَمَا دَخَلُوهُ أَوَّلَ مَرَّةٖ وَلِيُتَبِّرُواْ مَا عَلَوۡاْ تَتۡبِيرًا ٧
In ahsantum ahsantum li anfusikum wa in asa'tum falahā fa idhā jā'a wa'dul-ākhirati liyasu'ū wujūhakum waliyadkhulul-masjida kamā dakhalūhu awwala marratin waliyutabbirū mā 'alaw tatbīrā
7. Si obran bien será en beneficio propio, pero si obran mal será en contra suya. Cuando corrompan por segunda vez, los vencerán [sus enemigos] e ingresarán al Templo1 como lo hicieron la primera vez y devastarán todo lo que encuentren.
Notas
1 De Jerusalén.
Tafsir
7. Si obran bien, de la manera que se espera de ustedes, entonces la recompensa de ello será en beneficio propio, pues Al-lah no tiene necesidad de sus obras. Pero si obran mal, las consecuencias serán para su detrimento. Sus buenas acciones no benefician a Al-lah y sus malas acciones no Lo perjudican. Cuando la segunda corrupción acontezca, pondré a sus enemigos en su contra para humillarlos y hacer que aparezca la vergüenza en sus rostros a causa de las diversas desgracias que les harán experimentar, e ingresarán a Jerusalén y la destruirán tal como ellos lo hicieron la primera vez, y asolarán por completo todas las tierras que conquisten.