يُدۡخِلُ مَن يَشَآءُ فِي رَحۡمَتِهِۦۚ وَٱلظَّٰلِمِينَ أَعَدَّ لَهُمۡ عَذَابًا أَلِيمَۢا ٣١
Yudkhilu man yashā'u fī rahmatihī waz-zālimīna a'adda lahum 'adhāban alīmā
31. Él acoge en Su misericordia a quien quiere, pero a los opresores les ha preparado un castigo doloroso.
Tafsir
31. Al-lah acoge a cualquiera de Sus siervos que desea en Su misericordia, otorgándoles la habilidad de creer y hacer buenas obras. Se ha preparado, para aquellos que se oprimen a sí mismos al no creer y al cometer pecados, un castigo doloroso después de la muerte: el castigo del Infierno.