لِّئَلَّا يَعۡلَمَ أَهۡلُ ٱلۡكِتَٰبِ أَلَّا يَقۡدِرُونَ عَلَىٰ شَيۡءٖ مِّن فَضۡلِ ٱللَّهِ وَأَنَّ ٱلۡفَضۡلَ بِيَدِ ٱللَّهِ يُؤۡتِيهِ مَن يَشَآءُۚ وَٱللَّهُ ذُو ٱلۡفَضۡلِ ٱلۡعَظِيمِ ٢٩
Lli allā ya'lama ahlul-kitābi allā yaqdirūna 'alā shay'im min fadlillāhi wa annal-fadla biyadillāhi yu'tīhi man yashā'u wallāhu dhul-fadlil-'azīm
29. Que la Gente del Libro sepan que carecen de privilegios ante Dios1. Los favores están en manos de Dios, y Él los concede a quien quiere. Dios es el poseedor del favor inmenso.
Notas
1 Referencia a los que se autodenominan ser los elegidos de Dios, ya sea por pertenecer a un supuesto pueblo elegido o por creer que por el simple hecho de aceptar a “Jesucristo” como su señor y salvador serán salvos, sin importar cuáles hayan sido sus obras.
Tafsir
29. ¡Creyentes! En verdad he explicado con claridad Mi gran favor, que he preparado para ustedes en la multitud de recompensas, para que las personas del Libro anterior, es decir, los judíos y los cristianos sepan que no pueden acceder ni determinar ninguno de los favores de Al-lah, y para que además sepan que el verdadero favor está en las manos de Al-lah; Él lo otorga a quien quiere. Al-lah es Quien otorga innumerables favores, los cuales Él concede únicamente a los siervos que Él desea.