۞ لَّقَدۡ رَضِيَ ٱللَّهُ عَنِ ٱلۡمُؤۡمِنِينَ إِذۡ يُبَايِعُونَكَ تَحۡتَ ٱلشَّجَرَةِ فَعَلِمَ مَا فِي قُلُوبِهِمۡ فَأَنزَلَ ٱلسَّكِينَةَ عَلَيۡهِمۡ وَأَثَٰبَهُمۡ فَتۡحٗا قَرِيبٗا ١٨
Llaqad radiyallāhu 'anil-mu'minīna idh yubāyi'ūnaka tahtash-shajarati fa'alima mā fī qulūbihim fa anzalas-sakīnata 'alayhim wa athābahum fathan qarībā
18. Dios quedó complacido con los creyentes cuando te juraron fidelidad bajo el árbol1. [Él] sabía [la fe] que había en sus corazones e hizo descender el sosiego sobre ellos y los recompensó con una victoria cercana2,
Notas
1 La complacencia de Dios, al igual que el resto de Sus nombres y atributos, tiene un carácter eterno, acorde a Su divinidad, y por eso este versículo es una prueba del aprecio y complacencia que Dios tiene por los compañeros del Profeta que formaron parte de este juramento.
2 La liberación de Jaibar.
Tafsir
18. En verdad, Al-lah quedó complacido con los creyentes cuando te prestaron su juramento en Hudaibiia, conocida como Bay'at Al-Ridwan debajo del árbol. Al-lah sabía de la fe, la sinceridad y la honestidad de sus corazones y envió tranquilidad a sus corazones, y los recompensó por ello con una victoria en un futuro cercano, es decir, la victoria sobre Jaibar, como un consuelo para aquellos que no pudieron entrar a La Meca.