وَإِذۡ أَخَذۡنَا مِيثَٰقَكُمۡ وَرَفَعۡنَا فَوۡقَكُمُ ٱلطُّورَ خُذُواْ مَآ ءَاتَيۡنَٰكُم بِقُوَّةٖ وَٱسۡمَعُواْۖ قَالُواْ سَمِعۡنَا وَعَصَيۡنَا وَأُشۡرِبُواْ فِي قُلُوبِهِمُ ٱلۡعِجۡلَ بِكُفۡرِهِمۡۚ قُلۡ بِئۡسَمَا يَأۡمُرُكُم بِهِۦٓ إِيمَٰنُكُمۡ إِن كُنتُم مُّؤۡمِنِينَ ٩٣
Wa idh akhadhnā mīthāqakum warafa'nā fawqakumut-tūra khudhū mā ātaynākum biquwwatin wasma'ū qālū sami'nā wa'asaynā wa ushribū fī qulūbihimul-'ijla bikufrihim qul bi samā ya'murukum bihī īmānukum in kuntum mu'minīn
93. Y [recuerden] cuando celebré con ustedes el pacto y levanté el monte encima suyo [y dije]: “Aférrense con fuerza a lo que les he dado y obedezcan”. Dijeron: “Oímos, pero desobedecemos”. Y como castigo por haber negado la verdad, sus corazones quedaron embebidos de amor por el becerro [de oro]. Diles [¡Oh, Mujámmad!]: “Qué pésimo es lo que su fe les ordena hacer, ¡si en verdad fueran creyentes!”
Tafsir
93. Recuerden cuando ustedes sellaron el firme compromiso de seguir a Moisés u y aceptar lo que él les traía de parte de Al‑lah. Elevamos la montaña por encima de ustedes para atemorizarlos y dijimos: “Sométanse seriamente, acepten y obedezcan aquello que les hemos revelado en la Torá, de lo contrario, haremos que la montaña los aplaste.” Entonces ustedes dijeron: “Hemos escuchado, pero no obedeceremos.” Con motivo de su incredulidad, hicimos que la influencia de la adoración del becerro se acrecentara en sus corazones. Di, Profeta: “La incredulidad que les dicta esta fe es nefasta. Su fe no puede ser verdadera, ya que la verdadera fe no puede ordenar la incredulidad.”