Sura Al-Baqarah, aleya 58

2:58

وَإِذۡ قُلۡنَا ٱدۡخُلُواْ هَٰذِهِ ٱلۡقَرۡيَةَ فَكُلُواْ مِنۡهَا حَيۡثُ شِئۡتُمۡ رَغَدٗا وَٱدۡخُلُواْ ٱلۡبَابَ سُجَّدٗا وَقُولُواْ حِطَّةٞ نَّغۡفِرۡ لَكُمۡ خَطَٰيَٰكُمۡۚ وَسَنَزِيدُ ٱلۡمُحۡسِنِينَ ٥٨

Wa idh qulnadkhulū hādhihil-qaryata fakulū minhā haythu shi'tum raghadan wadkhulul-bāba sujjadan waqūlū hittatun naghfir lakum khatāyākum wasanazīdul-muhsinīn

58. [Recuerden] cuando les dije: “Entren en esta ciudad [Jerusalén] y coman de ella cuanto deseen en abundancia, pero entren por la puerta prosternándose, suplicando: ¡Perdónanos! Que perdonaré sus pecados, y les concederé aún más a los que hacen el bien”.

Tafsir

58. Recuerden otro de los favores de Al‑lah, cuando les dijimos: Entren al Templo Sagrado (baitu l-maqdis, la ciudad de Jerusalén) y coman de las buenas cosas que allí se encuentran, con tranquilidad y en abundancia. Al entrar en la ciudad, prostérnense y sométanse a Al‑lah y ruéguenle: “Señor, borra nuestros pecados.” Oiré sus ruegos y recompensaré a quienes realicen sus obras con perfección.