قَدۡ نَرَىٰ تَقَلُّبَ وَجۡهِكَ فِي ٱلسَّمَآءِۖ فَلَنُوَلِّيَنَّكَ قِبۡلَةٗ تَرۡضَىٰهَاۚ فَوَلِّ وَجۡهَكَ شَطۡرَ ٱلۡمَسۡجِدِ ٱلۡحَرَامِۚ وَحَيۡثُ مَا كُنتُمۡ فَوَلُّواْ وُجُوهَكُمۡ شَطۡرَهُۥۗ وَإِنَّ ٱلَّذِينَ أُوتُواْ ٱلۡكِتَٰبَ لَيَعۡلَمُونَ أَنَّهُ ٱلۡحَقُّ مِن رَّبِّهِمۡۗ وَمَا ٱللَّهُ بِغَٰفِلٍ عَمَّا يَعۡمَلُونَ ١٤٤
Qad narā taqalluba wajhika fis-samā'i falanuwalliyannaka qiblatan tardāhā fawalli wajhaka shatral-masjidil-harāmi wahaythu mā kuntum fawallū wujūhakum shatrahū wa innal-ladhīna ūtul-kitāba laya'lamūna annahul-haqqu mir rabbihim wamallāhu bighāfilin 'ammā ya'malūn
144. Veo que vuelves tu rostro hacia el cielo. Te orientaré en una dirección que te complazca; oriéntate hacia la Mezquita Sagrada [de La Meca]. Y donde quiera que estén, oriéntense hacia ella. La Gente del Libro sabe que es la verdad proveniente de su Señor. Dios no está desatento de lo que hacen.
Tafsir
144. Profeta, hemos visto cómo diriges tu rostro y tu mirada hacia el cielo, a la espera de que te sea revelado el cambio de Quibla que deseabas. Te pedimos entonces que te orientes hacia una Quibla que tú aceptas y que te place, que es la Casa Sagrada y ya no más hacia Jerusalén. Dirige tu rostro hacia la Casa Sagrada de La Meca y donde quiera que se encuentren, creyentes, dirijan su rostro en esta dirección al orar. Aquellos que recibieron el Libro, los judíos y los cristianos, saben que este cambio de Quibla es la verdad revelada por su Creador y Aquel que decide sobre su destino, ya que este cambio es una prescripción presente en su Libro. Al‑lah no ignora lo que hacen estas personas que se desvían de la verdad. Por el contrario, Él lo sabe y los retribuirá por ello.