رَبَّنَا وَٱبۡعَثۡ فِيهِمۡ رَسُولٗا مِّنۡهُمۡ يَتۡلُواْ عَلَيۡهِمۡ ءَايَٰتِكَ وَيُعَلِّمُهُمُ ٱلۡكِتَٰبَ وَٱلۡحِكۡمَةَ وَيُزَكِّيهِمۡۖ إِنَّكَ أَنتَ ٱلۡعَزِيزُ ٱلۡحَكِيمُ ١٢٩
Rabbanā wab'ath fīhim rasūlam minhum yatlū 'alayhim āyātika wayu'allimuhumul-kitāba wal-hikmata wayuzakkīhim innaka antal-'azīzul-hakīm
129. “¡Señor nuestro! Haz surgir de entre nuestra descendencia un Mensajero que les recite Tus palabras y les enseñe el Libro y la sabiduría, y los purifique. Tú eres el Poderoso, el Sabio”.
Tafsir
129. Señor nuestro, envíales un mensajero nacido entre ellos, entre la descendencia de Ismael, que recite Tus aleyas reveladas, les enseñe el Corán y la Sunna y los purifique del politeísmo y de la deshonra. Tú eres el Poderoso y el Victorioso, el Sabio en tus acciones y en Tus juicios.