وَقَٰتِلُوهُمۡ حَتَّىٰ لَا تَكُونَ فِتۡنَةٞ وَيَكُونَ ٱلدِّينُ كُلُّهُۥ لِلَّهِۚ فَإِنِ ٱنتَهَوۡاْ فَإِنَّ ٱللَّهَ بِمَا يَعۡمَلُونَ بَصِيرٞ ٣٩
Waqātilūhum hattā lā takūna fitnatun wayakūnad-dīnu kulluhū lillāhi fa inintahaw fa innallāha bimā ya'malūna basīr
39. Combatan [a los criminales] hasta que cese la opresión y todos puedan adorar libremente a Dios. Pero si ellos desisten [de perseguir a los creyentes], Dios bien ve lo que hacen.1
Notas
1 Este versículo suele citarse fuera de contexto para presentar el mensaje coránico como una llamada a la guerra hasta la dominación religiosa. Sin embargo, el término clave del pasaje se refiere al fin de la persecución y la opresión, y no a la imposición de una fe. Leído junto con los versículos circundantes, el texto regula un combate defensivo orientado a garantizar la libertad de conciencia y de culto, estableciendo que la hostilidad debe cesar cuando desaparece la persecución. La finalidad del pasaje no es la conversión forzada, sino el restablecimiento de la justicia y la seguridad religiosa.
Tafsir
39. ¡Creyentes!, luchen contra sus enemigos incrédulos hasta que no haya más musulmanes impedidos de practicar la religión de Al-lah, ya que la obediencia se debe únicamente a Al-lah sin asociados. Si los incrédulos desisten de alejar a los musulmanes de la religión de Al-lah, entonces déjenlos en paz, porque Al-lah ve lo que hacen y nada está oculto de Él.