وَكَذَٰلِكَ زَيَّنَ لِكَثِيرٖ مِّنَ ٱلۡمُشۡرِكِينَ قَتۡلَ أَوۡلَٰدِهِمۡ شُرَكَآؤُهُمۡ لِيُرۡدُوهُمۡ وَلِيَلۡبِسُواْ عَلَيۡهِمۡ دِينَهُمۡۖ وَلَوۡ شَآءَ ٱللَّهُ مَا فَعَلُوهُۖ فَذَرۡهُمۡ وَمَا يَفۡتَرُونَ ١٣٧
Wakadhālika zayyana likathīrim minal-mushrikīna qatla awlādihim shurakā'uhum liyurdūhum waliyalbisū 'alayhim dīnahum walaw shā'allāhu mā fa'alūhu fadharhum wamā yaftarūn
137. Así es como a muchos de los idólatras, sus falsas divinidades les hicieron creer que era bueno que mataran a sus propios hijos, para así llevarlos a la perdición y confundirles su religión. Pero si Dios hubiera querido no lo habrían hecho; aléjate de ellos y de sus mentiras.
Tafsir
137. Así como Satanás hizo que este juicio injusto pareciera justo para los idólatras, los demonios, que eran sus compañeros y asociados, hicieron que les pareciera bien matar a sus hijos por temor a la pobreza. Los demonios los indujeron a cometer un asesinato para, de esta forma, destruirlos, ya que es ilícito delante de Al-lah, e hicieron que su religión los confundiera de tal manera que ya no supieran lo que Al-lah les había ordenado o prohibido. Si no hubiera sido la voluntad de Al-lah, ellos no lo habrían hecho. Sin embargo, Él lo dispuso así por Su sabiduría. Por tanto, Mensajero, apártate de estos idólatras y sus inventos acerca de Al-lah, porque eso no te perjudicará, y confía el asunto a Al-lah.