أَوَمَن كَانَ مَيۡتٗا فَأَحۡيَيۡنَٰهُ وَجَعَلۡنَا لَهُۥ نُورٗا يَمۡشِي بِهِۦ فِي ٱلنَّاسِ كَمَن مَّثَلُهُۥ فِي ٱلظُّلُمَٰتِ لَيۡسَ بِخَارِجٖ مِّنۡهَاۚ كَذَٰلِكَ زُيِّنَ لِلۡكَٰفِرِينَ مَا كَانُواْ يَعۡمَلُونَ ١٢٢
Awaman kāna maytan fa ahyaynāhu waja'alnā lahū nūran yamshī bihī fin-nāsi kamam mathaluhū fiz-zulumāti laysa bikhārijim minhā kadhālika zuyyina lil-kāfirīna mā kānū ya'malūn
122. ¿Acaso quien estaba muerto [de corazón] y le di vida [guiándolo], y le proporcioné una luz con la cual transita entre la gente, es igual a aquel que se encuentra entre tinieblas y no puede salir de ellas? Por eso es que a los que se niegan a creer les parece bueno lo que hacen.
Tafsir
122. ¿Es aquel que estaba muerto antes de recibir la guía de Al-lah (debido a su incredulidad, ignorancia y pecados, y luego Él le dio vida guiándolo a la fe, el conocimiento y la obediencia) igual que aquel que no puede abandonar la oscuridad de la incredulidad, la ignorancia y los pecados, y para quien los caminos se han vuelto confusos y oscuros? Al igual que con el politeísmo, Él hizo que la ingesta de lo mortecino y los falsos argumentos parecieran justos a estos idólatras, e hizo que los pecados de los incrédulos les parecieran buenos, para que en el Día de la Resurrección reciban un castigo como retribución por lo que hicieron.