قُلِ ٱنظُرُواْ مَاذَا فِي ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَٱلۡأَرۡضِۚ وَمَا تُغۡنِي ٱلۡأٓيَٰتُ وَٱلنُّذُرُ عَن قَوۡمٖ لَّا يُؤۡمِنُونَ ١٠١
Qulinzurū mādhā fis-samāwāti wal-ardi wamā tughnil-āyātu wan-nudhuru 'an qawmil lā yu'minūn
101. Diles: “Reflexionen en todo cuanto hay en los cielos y en la Tierra”1, pero no se benefician de los signos ni de las advertencias aquellos que se niegan a creer.
Notas
1 El Corán insta a los seres humanos a que observen y reflexionen acerca de las señales que indican la existencia de Dios en el universo –la Tierra, los cielos, todo lo que entre ellos existe– y ha hecho de esta observación y reflexión un recuerdo que vivifica los corazones de los creyentes. Es interesante la manera en que algunas personas contemporáneas llamaron a este método: “La ley de caminar y observar”, ya que frecuentemente el Corán invita al hombre a viajar por el mundo y observar, aprendiendo de la experiencia. Esta invitación bien puede comprenderse en un sentido literal, o puede significar el pensamiento y la reflexión.
Tafsir
101. Mensajero, diles a los idólatras que exigen signos: consideren los signos que están en los cielos y en la Tierra, que evidencian la Unicidad y el poder de Al‑lah.
Pero ellos no se benefician de los signos y de los mensajeros porque no creerán debido a su persistencia en la incredulidad.