وَٱلۡقَمَرَ قَدَّرۡنَٰهُ مَنَازِلَ حَتَّىٰ عَادَ كَٱلۡعُرۡجُونِ ٱلۡقَدِيمِ ٣٩
Wal-qamara qaddarnāhu manāzila hattā 'āda kal-'urjūnil-qadīm
39. A la Luna le decreté sus fases, hasta que [va menguando y] parece una rama seca de palmera1.
Notas
1 A través de estos dos astros, el Sol y la Luna, se puede medir el paso de los días, los meses y los años.
Tafsir
39. Una señal que evidencia a las personas Su Unicidad (sea Él glorificado) es la Luna, para la cual ha determinado fases cada noche. Comienza con un tamaño pequeño, luego se vuelve grande y después pequeña de nuevo, hasta que se torna en algo similar a un tallo torcido y viejo de un dátil, que aparece como delgado, curvo, amarillo y marchito.