وَوَهَبۡنَا لِدَاوُۥدَ سُلَيۡمَٰنَۚ نِعۡمَ ٱلۡعَبۡدُ إِنَّهُۥٓ أَوَّابٌ ٣٠
Wawahabnā lidāwūda sulaymāna ni'mal-'abdu innahū awwāb
30. Agracié a David con [su hijo] Salomón, quien fue un siervo excelente, pues volvía a Mí en todos sus asuntos y se arrepentía con sinceridad.
Tafsir
30. Al-lah le concedió a David un hijo, Salomón, como un favor de Su parte y como un acto de misericordia para que esté complacido. Qué excelente siervo fue Salomón. Siempre se arrepentía y volvía a Al-lah.