ذَٰلِكَ بِأَنَّ ٱللَّهَ مَوۡلَى ٱلَّذِينَ ءَامَنُواْ وَأَنَّ ٱلۡكَٰفِرِينَ لَا مَوۡلَىٰ لَهُمۡ ١١
Dhālika bi annallāha mawlal-ladhīna āmanū wa annal-kāfirīna lā mawlā lahum
11. Eso es porque Dios solo es protector de los creyentes, mientras que los que se niegan a creer no tienen protector alguno.
Tafsir
11. La recompensa mencionada es para ambos grupos, porque Al-lah ayuda a aquellos que creen en Él; sin embargo, los incrédulos no tienen a nadie que los ayude.