وَلَآ أَقُولُ لَكُمۡ عِندِي خَزَآئِنُ ٱللَّهِ وَلَآ أَعۡلَمُ ٱلۡغَيۡبَ وَلَآ أَقُولُ إِنِّي مَلَكٞ وَلَآ أَقُولُ لِلَّذِينَ تَزۡدَرِيٓ أَعۡيُنُكُمۡ لَن يُؤۡتِيَهُمُ ٱللَّهُ خَيۡرًاۖ ٱللَّهُ أَعۡلَمُ بِمَا فِيٓ أَنفُسِهِمۡ إِنِّيٓ إِذٗا لَّمِنَ ٱلظَّٰلِمِينَ ٣١
Walā aqūlu lakum 'indī khazā'inullāhi walā a'lamul-ghayba walā aqūlu innī malakun walā aqūlu lilladhīna tazdarī a'yunukum lan yu'tiyahumullāhu khayranillāhu a'lamu bimā fī anfusihim innī idhal laminaz-zālimīn
31. No les digo que poseo los tesoros de Dios ni que conozco lo oculto, ni les digo que soy un ángel; tampoco digo que Dios no recompensará [en la otra vida] a aquellos que ustedes consideran inferiores [los débiles y los pobres], pues Dios bien sabe lo que hay en sus almas, porque si lo dijera sería de los injustos”.
Tafsir
31. Noé u le manifestó a su gente que no poseía los tesoros ocultos de Al-lah para gastarlos si ellos creían; además les dijo que él no tenía conocimiento de lo oculto. Les dijo que no era un ángel, que era un hombre como ellos, y nunca dijo que a los pobres, a quienes despreciaron y consideraron inferiores a ellos, Al-lah no les daría éxito y guía: Al-lah conocía bien sus intenciones y sus estados. Si Noé dijera cualquiera de estas cosas, entonces él se transformaría en uno de los injustos y merecería el castigo de Al-lah.