فَقَالَ ٱلۡمَلَأُ ٱلَّذِينَ كَفَرُواْ مِن قَوۡمِهِۦ مَا نَرَىٰكَ إِلَّا بَشَرٗا مِّثۡلَنَا وَمَا نَرَىٰكَ ٱتَّبَعَكَ إِلَّا ٱلَّذِينَ هُمۡ أَرَاذِلُنَا بَادِيَ ٱلرَّأۡيِ وَمَا نَرَىٰ لَكُمۡ عَلَيۡنَا مِن فَضۡلِۭ بَلۡ نَظُنُّكُمۡ كَٰذِبِينَ ٢٧
Faqālal-mala'ul-ladhīna kafarū min qawmihī mā narāka illā basharam mithlanā wamā narākat-taba'aka illal-ladhīna hum arādhilunā bādiyar-ra'yi wamā narā lakum 'alaynā min fadli bal nazunnukum kādhibīn
27. Los líderes de los que se negaron a creer de su pueblo, dijeron: “No eres más que un mortal como nosotros, y solo te siguen los pobres y débiles de nuestro pueblo sin ninguna reflexión. No los creemos mejores que nosotros, sino que los consideramos mentirosos”.
Tafsir
27. Los nobles y los líderes del pueblo de Noé dijeron que no responderían a su invitación, puesto que sostenían que él no era mejor que ellos, sino que era un hombre igual ellos y que veían que solo las personas menos importantes entre ellos lo seguían de inmediato con una simple sugerencia, sin considerar con cuidado o examinar la situación. Dijeron que los creyentes no eran más nobles ni ricos que ellos, ni tenían un rango más alto que ellos, lo que podría hacer que fueran dignos de ser seguidos por ellos. Por lo que consideraban que mentían en sus afirmaciones.