إِنَّ ٱلَّذِينَ كَفَرُواْ وَمَاتُواْ وَهُمۡ كُفَّارٞ فَلَن يُقۡبَلَ مِنۡ أَحَدِهِم مِّلۡءُ ٱلۡأَرۡضِ ذَهَبٗا وَلَوِ ٱفۡتَدَىٰ بِهِۦٓۗ أُوْلَٰٓئِكَ لَهُمۡ عَذَابٌ أَلِيمٞ وَمَا لَهُم مِّن نَّٰصِرِينَ ٩١
Innal-ladhīna kafarū wamātū wahum kuffārun falan yuqbala min ahadihim mil'ul-ardi dhahaban walawiftadā bihī ulā'ika lahum 'adhābun alīmun wamā lahum min nāsirīn
91. A los que rechazaron la verdad y los tomó la muerte siendo aún incrédulos, aunque ofrecieran como rescate todo el oro que hubiera en la Tierra, no les será aceptado. Ellos recibirán un castigo doloroso y no tendrán quién pueda socorrerlos.
Tafsir
91. No se aceptará de parte de ninguno de aquellos que no creyeron y murieron siendo incrédulos, el ofrecimiento de una cantidad de oro equivalente al peso de la Tierra a cambio de la anulación de su castigo en el Infierno. Estos tendrán un castigo doloroso y no encontrarán socorro alguno el Día de la Resurrección que pueda alejar de ellos el suplicio.