ٱلَّذِي جَعَلَ لَكُمُ ٱلۡأَرۡضَ فِرَٰشٗا وَٱلسَّمَآءَ بِنَآءٗ وَأَنزَلَ مِنَ ٱلسَّمَآءِ مَآءٗ فَأَخۡرَجَ بِهِۦ مِنَ ٱلثَّمَرَٰتِ رِزۡقٗا لَّكُمۡۖ فَلَا تَجۡعَلُواْ لِلَّهِ أَندَادٗا وَأَنتُمۡ تَعۡلَمُونَ ٢٢
Alladhī ja'ala lakumul-arda firāshan was-samā'a binā'an wa anzala minas-samā'i mā'an fa akhraja bihī minath-thamarāti rizqal lakum falā taj'alū lillāhi andādan wa antum ta'lamūn
22. Él hizo para ustedes de la Tierra un lugar habitable y del cielo un techo, e hizo descender la lluvia del cielo con la que hace brotar frutos para su sustento. En consecuencia, no dediquen actos de adoración a otros además de Dios, ahora que saben [que Él es el único Creador].
Tafsir
22. Es Él Quien hizo para ustedes de la Tierra una extensa planicie y ha construido un cielo sobre ella. Él es el Benefactor que hace caer la lluvia y que hace brotar de la tierra frutos variados para su sustento. Por lo tanto, no reconozcan otros dioses junto con Al‑lah, ahora que saben que no existe otro creador más que Él.