۞ يَٰبَنِيٓ ءَادَمَ خُذُواْ زِينَتَكُمۡ عِندَ كُلِّ مَسۡجِدٖ وَكُلُواْ وَٱشۡرَبُواْ وَلَا تُسۡرِفُوٓاْۚ إِنَّهُۥ لَا يُحِبُّ ٱلۡمُسۡرِفِينَ ٣١
Yābanī ādama khudhū zīnatakum 'inda kulli masjidin wakulū washrabū walā tusrifū innahū lā yuhibbul-musrifīn
31. ¡Oh, hijos de Adán! Vistan con elegancia cuando acudan a las mezquitas1. Coman y beban con mesura, porque Dios no ama a los derrochadores.
Notas
1 En este versículo, Dios nos ordena vestir con elegancia. El término que se utiliza es general (zinatakum زينتكم), no indica una vestimenta en particular, ni túnica ni capa ni pantalón ni camisa. Este texto Coránico nos indica que la vestimenta que usemos debe ser considerada elegante y apropiada por la sociedad del lugar donde vivamos, por la identidad de esa sociedad. Ese concepto se llama, en la terminología islámica, “costumbre” (‘urf عرف).
Tafsir
31. ¡Hijos de Adán!, vistan con excelencia en todos los lugares de adoración, y coman y beban con mesura, pero no sean derrochadores. En verdad, Él no ama a quienes son derrochadores.
¡Hijos de Adán!, vistan con ropa limpia, pura, hermosa, que cubra su desnudez cuando recen y hagan la circunvalación de la Ka’ba. Coman y beban lo que quieran de las cosas buenas que Al-lah ha permitido. Pero no derrochen, ni vayan más allá de lo permitido. Al-lah no ama a quienes transgreden los límites.