وَلَوۡ شِئۡنَا لَرَفَعۡنَٰهُ بِهَا وَلَٰكِنَّهُۥٓ أَخۡلَدَ إِلَى ٱلۡأَرۡضِ وَٱتَّبَعَ هَوَىٰهُۚ فَمَثَلُهُۥ كَمَثَلِ ٱلۡكَلۡبِ إِن تَحۡمِلۡ عَلَيۡهِ يَلۡهَثۡ أَوۡ تَتۡرُكۡهُ يَلۡهَثۚ ذَّٰلِكَ مَثَلُ ٱلۡقَوۡمِ ٱلَّذِينَ كَذَّبُواْ بِـَٔايَٰتِنَاۚ فَٱقۡصُصِ ٱلۡقَصَصَ لَعَلَّهُمۡ يَتَفَكَّرُونَ ١٧٦
Walaw shi'nā larafa'nāhu bihā walākinnahū akhlada ilal-ardi wattaba'a hawāhu famathaluhū kamathalil-kalbi in tahmil 'alayhi yalhath aw tatrukhu yalhad dhālika mathalul-qawmil-ladhīna kaddhabū bi'āyātinā faqsusil-qasasa la'allahum yatafakkarūn
176. Y si hubiera querido habría elevado su rango [en esta vida y en la otra, preservándolo], pero se inclinó por los placeres de este mundo y siguió sus pasiones. Se comportó como el perro que si lo llamas jadea, y si lo dejas también jadea. Éste es el ejemplo de quienes desmienten Mis signos. Nárrales estas historias a ver si reflexionan.
Tafsir
176. Si Al-lah lo hubiera querido, habría hecho que este hombre se beneficiara a través de estos signos, permitiéndole actuar de acuerdo con la sabiduría, de forma que su rango se elevara en este mundo y en el siguiente. Pero este hombre eligió lo que lo llevó a su fracaso, inclinándose por los deseos de la vida terrenal, y a los cuales prefirió por encima del Más Allá. Su extrema codicia por este mundo se compara con el ejemplo de un perro, que jadea constantemente, ya sea que esté en reposo o si camina. Este es el ejemplo de quienes se extravían al rechazar los signos de Al-lah. Por tanto, cuéntales las historias, Mensajero, para que puedan reflexionar y abandonar su negación de la verdad y su extravío.