وَلَقَدۡ مَكَّنَّٰهُمۡ فِيمَآ إِن مَّكَّنَّٰكُمۡ فِيهِ وَجَعَلۡنَا لَهُمۡ سَمۡعٗا وَأَبۡصَٰرٗا وَأَفۡـِٔدَةٗ فَمَآ أَغۡنَىٰ عَنۡهُمۡ سَمۡعُهُمۡ وَلَآ أَبۡصَٰرُهُمۡ وَلَآ أَفۡـِٔدَتُهُم مِّن شَيۡءٍ إِذۡ كَانُواْ يَجۡحَدُونَ بِـَٔايَٰتِ ٱللَّهِ وَحَاقَ بِهِم مَّا كَانُواْ بِهِۦ يَسۡتَهۡزِءُونَ ٢٦
Walaqad makkannāhum fīmā im makkannākum fīhi waja'alnā lahum sam'an wa absāran wa af'idatan famā aghnā 'anhum sam'uhum walā absāruhum walā af'idatuhum min shay'in idh kānū yajhadūna bi'āyātillāhi wahāqa bihim mā kānū bihī yastahzi'ūn
26. Les había concedido mayor fortaleza que a ustedes, y los había dotado de oído, vista y entendimiento. Pero de nada les sirvieron sus oídos, sus ojos y su inteligencia, pues negaron los signos de Dios y merecieron el castigo del que se burlaban.
Tafsir
26. Le concedí al pueblo de Hud un poder que no les he dado a ustedes, y les di oído para escuchar, visión para ver y entendimiento. Pero su oído no les benefició en absoluto, ni tampoco su visión ni su intelecto. No pudieron repeler el castigo de Al-lah cuando les sobrevino, ya que solían descreer de las señales de Al-lah, y el castigo del que solían burlarse y que su profeta Hud u solía advertirles, finalmente los alcanzó.